Riga y Vilnius, Visitando los Páises Bálticos

3 Días recorriendo las capitales de Lituania y Letonia

Nuestra visita comenzó en Riga, una ciudad que nos sorprendió agradablemente por la amabilidad de la gente y la limpieza de las calles. Nosotros al llegar por la noche, optamos por un taxi que nos llevará a nuestro Hotel, pero el servicio público de transportes es muy bueno.

A continuación os escribiré los imprescindibles, tomados de otros Blogs de los cuales yo creo nuestro propio itinerario.

Que ver Casco Antiguo (Vecrïga)
Centro histórico (Rigas Vesturiskais centrs)
Nació a finales del siglo XIX, luego de la demolición de las fortificaciones de la ciudad. Un dique construido sobre el canal delimita el casco antiguo y el centro histórico. En esta zona encontramos monumentos, edificios y paseos que nos muestran una ciudad pujante y rica. El centro histórico de Riga forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Calle Alberta: (Alberta iela). Calle donde los edificios, de claro estilo Art Nouveau, compiten unos con otros en belleza y pureza arquitectónica. Como la zona no sufrió la devastación de otras ciudades alemanas es el lugar donde más edificios de estilo se conservan en toda Europa. Monumento a la Libertad: Brivibas iela. (Brivibas piemineklis) Construido con donaciones particulares fue levantado en el año 1935. Durante la era soviética estuvo prohibido dejar flores al pie del monumento, hoy es un icono de los ciudadanos de Riga, sobre todo de los jóvenes que lo escogieron como lugar de reunión y festejos.

Plaza del Ayuntamiento: (Ratslaukums).
Se creó como la plaza del mercado en el siglo XIII y hasta el siglo XIX fue el centro económico y político de la ciudad. Todo evento tenía lugar aquí, incluso las ejecuciones. El pueblo era convocado con el tañido de las campanas de la Catedral. La estatua de Rolando, símbolo de la Liga Hanseática se encuentra mirando hacia el Ayuntamiento. Lamentablemente casi todo lo que vemos aquí responde a reconstrucciones posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Es uno de los lugares imperdibles de los turistas. En esta plaza, además de la estatua de Rolando, encontramos el Ayuntamiento, la célebre Casa de las Cabezas Negras y la Iglesia de San Pedro.

Casa de las Cabezas Negras: Ratslaukums 7. (Melngalvju nams)
La construcción original era del año 1334 y se realizó como casa de reuniones y banquetes de los organismos no gubernamentales, fundamentalmente las ligas de artesanos y comerciantes. Lamentablemente la casa original fue destruida por un bombardeo durante la Segunda Guerra Mundial y reconstruida según el original en el año 2001. La bodega sobrevivió y es la original pero, el reloj astronómico es nuevo, el anterior era de mediados del año 1600. Ahora el sitio es un importante centro de eventos y de exposiciones temporarias e itinerantes. Abierto de martes a domingo de 11 a 17h en invierno y desde las 10 de la mañana durante el verano. A sólo un paso se encuentra el Museo de la Ocupación de Letonia, una moderna construcción cúbica en piedra, dedicado a recordar las sucesivas ocupaciones (alemana, nazi, rusa) que sufrieron la ciudad y el país a lo largo de la historia (la entrada a este museo es voluntaria, sólo recibe donaciones).
 
Catedral de Riga: Doma laukums 1. (Rigas Doma).
Sede del arzobispo de la Iglesia Evangélica Luterana. Es uno de los templos religiosos más antiguo de Letonia y la iglesia medieval más grande y antigua de toda la región del mar Báltico. Su estilo combina el gótico, el barroco y el románico. Conserva tesoros arquitectónicos, culturales y artísticos de diferentes siglos y el sitio es anfitrión de muchos eventos musicales. Se supone que la piedra fundamental fue colocada por Albert von Buxhoeveden el 25 de julio de 1211. Abierta de mayo a septiembre de 9 a 18h, excepto los miércoles y los viernes que cierra a las 17h. De octubre a abril el horario es de 10 a 17h todos los días.

Los 3 hermanos

Las tres viviendas más antiguas de la ciudad se encuentran en los números 17, 19 y 21 de la calle M. Pils. Dice la leyenda que fueron construidas por 3 hombres de la misma familia en épocas diferentes
El primero o hermano mayor (el edificio blanco) fue construido en el siglo XV.
 El segundo o hermano del medio, data del año 1646, se dice que es el más espléndido, en cuanto a la ornamentación de la fachada, de estilo manierista holandés, y era quizás el más rico. En la puerta hay una inscripción sobre piedra, añadida en 1746, que dice: "Soli Deo Gloria". Cuidadín que mucha gente se va pensando que es de esta fecha porque es lo que se ve más.
El tercero y más joven de los hermanos, el de color verde, fue construido a finales del siglo XVII y es el más estrecho de los tres. En la fachada destaca una máscara que protege el edificio de los poderes del mal.


Iglesia de San Pedro: Skarnu, 19. (Petera baznica).
Declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, este monumento es uno de los edificios medievales más antiguos que existen. Ya aparece citado en documentos del año 1209, si bien fue ampliado en el siglo XV. La torre fue construida y reconstruida en varias oportunidades (en 1666 la tiró un fuerte viento, en 1721 la golpeó un rayo) la actual fue construida en el año 1746 y sobrevivió a los bombardeos. Desde esta torre se obtiene una magnífica vista de la ciudad.

El canal de ciudad: (Kanalmala) De más de 3 Km. de largo, este canal se estableció luego de la demolición de las fortificaciones de la ciudad, la forestación comenzó en el año 1863 y la fuente, cerca del Teatro Nacional, data del año 1887. En el año 1930 fue construido el famoso terraplén del canal. Jardín Verman: Inaugurado oficialmente en el año 1817 ocupa un terreno de 5 hectáreas legado a la ciudad por Anna Gertruda Verman. Sobre la Isla Zaku Salu (isla del Conejo) se yergue la torre de televisión de Riga, de 368 metros de altura y se cuenta entre las mayores torres del mundo. Tiene forma de trípode y está hecha de hormigón.

El Mercado Central de Riga (fundado en el año 1930, fue en su época el más moderno y grande de Europa) es un paseo interesante y también ideal para comprar el famoso chocolate de Riga, el licor nacional a muy buen precio, o gorros rusos de piel, en la Feria de Artesanías podemos adquirir objetos típicos de Lituania como bisutería en ámbar, cristales y objetos de cerámica muy bonitos.
Nosotros compramos caviar de Salmón y unas piezas de artesania a muy buen precio.

Junto al mercado está la estación de autobuses, desde donde por sólo 5 Euros pudimos ir en 3 Horas a Vilnius. Con WIFI y pantallas tactiles gratuitas incluidas.


LA VISITA DE VILNA

Teniamos el hotel lado de la muralla de la ciudad antigua de Vilna, dentro encontraremos palacios y plazas medievales que han hecho que el casco antiguo haya sido declarado Patrimonio de la Humanidad. Accedimos por -

Puerta de la Aurora (Aušros vartai) o Puerta del amanecer, the Dawn Gate,
una de las mejores formas de adentrarse en Vilnius. Esta antigua puerta de entrada a la ciudad fue construida a principios del s.XVI. Bajamos por la turística calle Ausros que a la altura de la universidad se llama Pilies, la más antigua de la ciudad. - Iglesia de Santa Teresa Baznycia a pocos metros vimos la Iglesia de Sta. Teresa (Šv. Teresės bažnyčia), una de las iglesias barrocas más antiguas de Lituania. El interior es de la segunda parte del siglo XVIII y se conserva perfectamente. Tras atravesarla ya dimos con la calle principal que llega al ayuntamiento. De camino vimos alguna otra iglesia de las 68 que hay en la ciudad y nos paramos a tomar algo. -

El ayuntamiento El Vilniaus Rotušė tiene una fachada neoclásica, quizá lo más interesante es la enorme Plaza. -Iglesia ortodoxa de San Parasceve La primera fue construida en 1345 aunque la que puedes visitar ahora es de 1865. -La Universidad de Vilnius Fundada en 1579, es la universidad más antigua en Europa del Este. Pero a lo que nosotros nos atrajo sin duda alguna es el nombre. Dedujimos por el nombre que sólo era para chicas aunque luego vimos que era mixto. Bajamos por la calle Pilies hasta -el castillo


La torre que se ve en lo alto de la colina es la Torre de Gediminas, uno de los restos de la antigua fortaleza del siglo XIII. vista de la colina de las 3 cruces Bajamos a los siguientes 3 monumentos que están a pies del castillo la torre -la catedral Construida por el rey Mindaugas en 1251 cuando él se convirtió al cristianismo, pero a su muerte (apenas 10 años después) el templo volvió a ser escenario de ritos paganos, hasta que finalmente 100 años después Lituania fue consagrada al Cristianismo (fue el último país europeo en aceptar esta fe) y se construyó aquí mismo una nueva Catedral.
Hay que tener en cuenta que pese a ser el último convertido al cristianismo, curiosamente es la única república de las tres bálticas que no es ortodoxa sino católica. -
El gueto judío de Vilna, creado durante la ocupación nazi, la República de Užupis (un pequeño barrio de Vilna se proclamó “independiente” en 1997), el Cementerio de Rasos, el museo de la KGB y las Iglesia de San Pedro y San Pablo.

Para irnos al aeropuerto usamos un tren que salía justo a la estación de autobuses, en la estación de tren. En apenas 20 minutos estás en el aeropuerto de manera muy cómoda y práctica.


Varsovia, la capital arrasada


Un puente  en la ciudad de Copernico y Chopin
 
Si oyes de hablar de Polonia, muchos te diran que visites Cracovia o algún otro Pueblo con encanto. Pero la capital Polaca merece un reconocimiento y conocer su importante papel en historia te hará valorar de manera especial cada rincón.
Después de pasar por el hotel comenzamos la visita por la ciudad en el Castillo Real, donde se puede visitar diferentes estancias como el Apartamento del Rey, la Biblioteca, los Jardines y el Palacio del Techo de Cobre entre otros. Destacamos también la colección de alfombras orientales.


Como siguiente destino nos vamos hacia la Basílica de San Juan Baptista, la catedral más importante para los Polacos. Antiguamente aquí era donde se coronaban los reyes y donde se casaban los pertenecientes a la realeza. La entrada es gratuita y no debéis perderos para nada esta visita.
 

Después de contemplar esta fascinante basílica nos fuimos hacia el Museo Histórico Nacional. Este museo alberga una de las colecciones más grande que podáis encontrar, casi un millar de obras de arte de todo el mundo, dotando protagonismo a las de Polonia claro. Fotografías, pinturas y dibujos es lo que encontraréis con más abundancia. El precio de la entrada es de unos 5 euros, pero si vais en martes es gratis.
 Para terminar la tarde del primer día, decidimos recorrer la parte de Ciudad Nueva de Varsovia, que en un principio fue una ciudad independiente para pasar años después a formar parte de Varsovia.
En esta zona es donde se encuentra gran parte de los mejores lugares de la ciudad, como la Plaza de la Ciudad Nueva, las 8 iglesias, destacando la de San Jacek y la del Espíritu Santo, también está el muy recomendable museo de Marie Curie.
 
Segundo día:
Dedicamos la mañana del segundo día a visitar el Palacio y Parque Real. Es un enorme recinto histórico formado por diversos palacios de la realeza con varios jardines fue obra del último rey de Polonia.
Describir todo lo que nos encontramos en el recinto del Palacio Real nos ocuparía mucho espacio, pero sí que os aconsejamos que visitéis sin falta los edificios Casa Blanca, todos los jardines y el Palacio y el Teatro de la isla. Nosotros visitamos todas las estructuras porque dedicamos toda la mañana a ello y es algo que recomendamos totalmente, pero si no queréis pasar tanto tiempo allí sabed que estos fueron los lugares que más nos gustaron.
Por la tarde decidimos dar un buen paseo por la calle Krakowskie Przedmieście empezando por la Plaza del Castillo, en esta calle se reúnen un buen puñado de iglesias y monumentos, pasando por la Universidad de Varsovia también y llegando hasta el Palacio Presidencial.
Por la noche, cenamos en la zona del Casco Antiguo, donde si os animáis encontrareis buenos restaurante y con precios bastante económicos.
Tercer día
Teníamos un par de Horas antes de volvernos a Múnich.
Para terminar con este viaje de Varsovia, decidimos ir a pasear por el Distrito Varsoviano de Praga, una de las zonas que menos destrucción sufrió en la Segunda Guerra Mundial, por lo que hay una buena concentración de edificios históricos siendo también el lugar con la mayor riqueza cultural de la ciudad.
 
 

 

Una semana entre Canales, recorriendo Bélgica y Holanda más Colonia

7 Días conduciendo al nivel del mar, incluso por debajo.

Recorriendo Bélgica y Holanda

MÚNICH-KARLSRUHE


Para adelantar algo de camino, salimos el viernes por la tarde hacia Karlsruhe.
Como todos los veranos, los alemanes levantan las carreteras para dejarlas perfectas, pero eso implica momentos de pasar de cuatro carriles a uno sólo, con lo que tardamos un poco más de lo esperado pero aún así llegamos de día a la ciudad, cenamos cerca del Hotel Star Inn y nos fuimos a dormir.


Karlsruhe-Lovaina-Bruselas.


Aproveché a madrugar para dar una vuelta por la ciudad de Karlsruhe, el centro lo marca su Schloss (Castillo) y de ahí se recorre rápidamente esta ciudad universitaria.


Tras la breve visita por el centro de la ciudad desayunamos y nos montamos en el coche de camino a Bélgica, antes de llegar a Bruselas paramos en Lovaina. Lovaina es una ciudad muy famosa por su universidad y bien merece un par de horas para ser visitada, nosotros aprovechamos para comer allí antes de llegar a Bruselas que se encuentra a sólo 20 minutos en coche.El centro de Lovaina no te dejará indiferente y no pararás de hacer fotos de cada fachada.

Bruselas:


Nuestro hotel estaba cerca del parque del cincuentenario, junto a la zona de las entidades europeas. No necesitamos usar el transporte público aunque estábamos cerca de una parada de metro preferimos caminar y perdernos por las ciudades.

La primera tarde en Bruselas visitamos el parque con su gran puerta y nos acercamos también a ver los edificios de las entidades europeas que alberga Bruselas.Nos gustó mucho el recorrido ya que las calles junto al parque albergan edificios muy bonitos y arquitectónicamente admirables.

Tras una caminata de 12 km ya estábamos cansados y fuimos a cenar al hotel, allí comimos unos deliciosos quesos y embutidos que habíamos comprado en un mercado en el centro de Lovaina y junto a un pan de estilo francés cenamos de lujo antes de irnos a dormir.
Al día siguiente nos levantamos dispuestos a recorrer el corazón de Bruselas, el centro histórico y dejarse perder por las callejuelas buscando las famosas paredes pintadas de cómic de la ciudad.

Siempre caminando, comenzamos el recorrido atravesando de nuevo el parque del cincuentenario y llegamos a una de las arterias de la ciudad a través del barrio latino. Visitamos una de las pocas puertas que quedan en pie desde la edad media, luego desde ahí nos dirigimos a la antigua Bolsa y ya simplemente bajando nos encontramos con el tan famoso como diminuto Maneken Pis. Tras la típica foto con el monumento más fotografiado de la ciudad nos fuimos a comer las también famosas patatas fritas, y fuimos a Frittland, donde Mireia se atrevió con el bocadillo de hamburguesas y patatas fritas (se llama Metraillete), yo simplemente me comi las pommes con salsa andaluza que no tiene nada que ver con Andalucía pero reconozco que estaba muy rica.

Tras la potente comida nos fuimos a visitar la famosa plaza central, es preciosa en conjunto y más aún cuando te pones a mirar cada edificio. Pasamos un buen rato fotografiando la plaza y dese ahí nos fuimos a tomar un helado, el tiempo lo requería y la comida potente lo demandaba también. Desde el centro puedes dejarte perder por las callejuelas, nosotros fuimos a ver las galerías, similares, salvando las distancias, a las de Milán.
El mejor punto de partida para conocer Bruselas es su lugar más famoso y céntrico, la Grand Place. Allí podréis ver preciosos edificios de estilo neoclásico como el Ayuntamiento o la Casa del Rey. Tomad la calle que sale a la derecha del bar le Roi dÉspagne, la Rue au Beurre (o Boterstraat, todas las calles están escritas en dos idiomas), donde os encontraréis con la Iglesia de San Nicolás, una bonita construcción de estilo gótico. Continuando recto, se encuentra el precioso edificio neoclásico de la Bolsa.

Volviendo a la Plaza Real, podréis ver justo enfrente la preciosa fachada de la Iglesia St-Jacques-sur-Coudenberg, y casi enfrente de ella, el Museo Magritte y los Museos Reales de Bellas Artes de Bélgica.
Tomad ahora la Rue de la Regence hacia la derecha y caminad hasta llegar a la Plaza Polaert, desde donde se obtienen las mejores vistas panorámicas de la ciudad. (Está cerca, pero si estáis cansados podéis tomar el tranvía 92 o el 94 para llegar hasta allí). Junto a la plaza Polaert veréis el Palacio de Justicia, uno de los edificios más grandes e impresionantes de Bruselas (lamentablemente, solo se puede acceder de lunes a viernes).





Ya de camino al hotel nos dirigimos de nuevo por el parque, volved hasta el Parque de Bruselas, y continuad hacia la derecha hasta la Place Royale, allí, girad hacia la derecha en la primera calle para visitar el Museo de Instrumentos Musicales, un placer para los sentidos. Saliendo del museo y continuando por la misma acera hacia la derecha, llegaréis a la esquina donde se encuentra el imponente Hotel Ravenstein.

Saliendo del parque por el lugar por el que entrasteis, bajad por la Rue des Colonies para llegar hasta la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula, uno de los edificios más emblemáticos de Bruselas. Cenamos algo ligero junto al hotel para descansar y preparar el día siguiente.

Bruselas-Brujas


El día se despertaba de nuevo con un precioso sol, hoy iríamos a ver el famoso Atomium y posteriormente conduciríamos hasta la ciudad que recibe más turistas de Bélgica, Brujas era nuestra siguiente parada.

A sólo una hora de Bruselas, Brujas se sitúa al oeste de Bélgica, no es muy grande y un día o varias horas son suficientes para recorrer sus preciosas calles y canales.

Las principales atracciones de la ciudad son:
*Grote Mark: La plaza Markt forma, junto con la plaza Burg, el corazón de Brujas y el punto de partida para cualquier recorrido. Si vienes de la estación (autobús o ferrocarril) puedes llegar al centro con el servicio que ofrece la línea 12 “centrum” de autobuses. Disfruta de esta maravillosa plaza medieval salpicada de preciosos edificios neogóticos característicos de la arquitectura flamenca, con sus alegres colores y sus frontones triangulares.  

* Mercado cubierto Le Halle.
* Palacio provincial.
*Torre del campanario (Belfort). Uno de los símbolos de Brujas y un mirador privilegiado para obtener hermosas vistas y una idea de conjunto de la ciudad (para llegar a lo más alto tendrás que subir 366 escalones).

La plaza está siempre muy animada con gente paseando o tomando algo en verano en alguna de las múltiples terrazas.
– Plaza de Burg , se encuentra anexa a la Plaza Markt  y su belleza te sorprenderá. Aquí tienes varios lugares que visitar, entre los más importantes:
– Ayuntamiento.
– Basílica de la Sagrada Sangre.
– Palacio de justicia.
– Catedral  de San Salvador / Iglesia de Nuestra Señora (2 horas y media).

Tras el paseo, de nuevo en el centro siguiendo la calle Steenstraat (es una de las más importantes y parte de la misma plaza Markt), llegarás en 10 minutos a la Catedral de San Salvador, con su espléndido campanario y con importantes obras de arte en su interior.
Muy cerca, a pie, siguiendo la Mariastraat verás otro de los monumentos más destacados de Brujas, la Iglesia de Nuestra Señora, que guarda en su interior la bella escultura de Miguel Ángel La Virgen y el niño. La zona en la que te encuentras ( Mariastraat y la contigua Katelijnestraat) es una de las más dinámicas de Brujas, y uno de los puntos imprescindibles para las compras. Aprovecha el tiempo del que dispones para hacerlas o para disfrutar paseando por las pintorescas calles medievales.

Ese día comimos los famosos mejllones con patatas y de cena nos tomamos un delicioso gofre. Ambos platos los puedes encontrar por toda la ciudad desde 15 a 25 euros dependiendo de la salsa y los gofres desde 2,5 a 5€ dependiendo del lugar y con que lo recubras.
 
 
 
 


Recorrimos el casco antiguo para bajar ambas comidas hasta la zona sur donde se encuentran dos molinos, un lugar perfecto para hacer una pausa, nosotros ya habíamos andado 20 km a pie y era momento de volver al hotel para dormir.





Brujas-Gante


Si Brujas nos gustó aún nos esperaba la ciudad que más nos sorprendió por su belleza de toda Bélgica, a sólo 50km de Brujas se encuentra Gante.

Nuestro hotel se encontraba a escasos 15 minutos a pie del centro de la ciudad, con lo que, nada más llegar y aparcar el coche, nos dispusimos a visitar la ciudad.

La primera parada empezaba justo delante de la oficina de turismo, en el castillo de los condes: Gravensteen. Esta fortaleza enorme sorprende porque está en medio del centro histórico de la ciudad. Se edificó en 1180 y es una de las visitas más destacadas. Sin embargo, nosotros decidimos no visitar su interior por falta de tiempo y nos dedicamos a seguir la visita por el casco antiguo de la ciudad.



Bajamos caminando por la calle J.Breydelstr para pararnos a disfrutar del Korenlei y el Graslei. Aquí estaban emplazados los puertos comerciales de la ciudad, que empezaron a funcionar en el siglo XI. La arquitectura de los edificios es tan bonita que no es de extrañar que la gente se siente en las orillas del río Lys a contemplar la vida pasar y que sea uno de los puntos de encuentro de los habitantes de Gante.
A escasos metros está el puente de San Miguel, junto a la iglesia consagrada al mismo santo, cuya torre tenía que haber llegado a medir 138 metros, pero no llegó a finalizarse. Al subir y caminar por el puente no pudimos dejar de detenernos a observar una panorámica de los dos antiguos puertos y de la ciudad desde lo alto. El itinerario proseguía por las torres más altas del centro histórico de Gante. A pocos metros de la iglesia de San Miguel, nos encontramos con la iglesia de San Nicolás, donde encontramos otra de las grandes torres de la ciudad. Seguimos la peregrinación hasta el campanario municipal, la segunda torre más alta, y finalizamos en el que fue el highlight del día: la Catedral de San Bavón.

La Catedral de San Bavón guarda un tesoro que debíamos visitar: La adoración del cordero místico. Esta obra de los hermanos Van Eyck de 1432 es una de las piezas más importantes del arte flamenco y siempre ha estado rodeada de mucho misterio. Se trata de un políptico compuesto de 24 paneles y relata la adoración del cordero según el relato del Apocalipsis según San Juan. El cuadro fue substraído varias veces, de hecho, uno de los plafones el de Los jueces justos fue robado en 1934 y todavía no ha sido recuperado. Además, durante la Segunda Guerra Mundial se escondió para que los nazis no lo robaran. El cuadro tiene un halo que hace que te quedes rato mirándolo, intentando captar todos los detalles de esta obra maestra.

1. Plaza Sint-Veerleplein 2. Castillo de los condes 3. Antigua lonja del pescado y oficina de turismo de Gante 4. Applebrugparkje 5. Design museum Gent 6. Korenlei y Graslei 7. Puente de San Miguel 8. Iglesia de San Miguel 9. El Pand 10. Iglesia de San Nicolás 11. Local municipal 12. Casa gremial 13. Campanario municipal 14. Catedral de San Bavón 15. Teatro 16. Sikkel 17. Corte de San Jorge 18. Ayuntamiento 19. Iglesia de Santiago 20. Plaza de Vrijdagmarkt 21. Margarita la Loca 22. Patershol 23. Casa de Alijn 24. Lonja de la carne.

 


 
Este día anduvimos 18km, y tras esta buena caminata decidimos tomar una pizza,  sorprendentemente rica en Eat Love Pizza, algo que nos sirvió para recargar nuestras fuerzas y poder llegar al hotel para ducharnos y descansar. Era nuestro último día en Bélgica, Holanda nos esperaba.
 

Gante-Leiden

Bélgica nos despedía con un poco de lluvia, pero con una temperatura de 20 grados que invitaba al optimismo de cara a nuestro nuevo destino.
La primera parada en Holanda iba a ser Gouda, somos amantes del queso y como tales no podíamos dejar la oportunidad de ver esta ciudad. Tengo que decir que no esperábamos mucho pero nos sorprendió gratamente este pequeño pueblo, en una hora o dos puedes recorrer sus calles y palpar el encanto de sus habitantes. Por supuesto todo gira alrededor de este lácteo, sus formas redondeadas recorren cada centímetro de sus calles, pero sus canales y sus molinos también hacen que está parada merezca la pena.
Tras esta bonita parada nos dirigimos a nuestro destino final del día, Leiden. Junto a la Haya se encuentra está antigua ciudad que esconde múltiples secretos y que no te dejará indiferente. Una vez aparcamos el coche e hicimos el check in en el hotel, nos dispusimos a andar alrededor de sus canales. Siempre recorriendo el casco antiguo nos topamos con multitud de tiendas vintage, las casas decoradas con flores y las preciosas fachadas de sus viejos edificios de madera te harán transportarte a las épocas pasadas. Leiden se puede ver fácilmente en un par de horas, se puede comer muy bien en los restaurantes que están en el centro de la ciudad. Rembrandt es el personaje más famoso de esta ciudad, en la cual nació a comienzos del siglo 17.


Leiden fue la primera parada en Holanda para dormir, a sólo una hora en coche nos esperaba el gran objetivo del viaje en Holanda, Ámsterdam. Llegamos pronto a Zaandam, el lugar que elegimos para dormir y usar como base para llegar a Ámsterdam, ya que con el coche es muy complicado poder aparcar en Ámsterdam.
 

 

Leiden-Ámsterdam

 
Zaandam se encuentra a unos 20 minutos en Tren del centro de Ámsterdam, y hay 3 trenes cada hora así que recomiendo esta opción para todos aquellos que no quieran pagar 30 euros al día como mínimo para aparcar el coche, si es que pueden encontrar sitio.
 
 
 
 Este día amaneció muy lluvioso y frío, algo típico de este país aunque sea Agosto, aun así esto no apagó nuestras ganas de visitar la ciudad más famosa de Holanda. Nos pusimos los impermeables y fuimos a dar un primer recorrido por sus abarrotadas callejuelas.
Ámsterdam para mí no es una ciudad corriente, no puedes decir no debes perderte este edificio o esta iglesia, su encanto reside en su ambiente y sus gentes. Cuanto más te alejes del centro más podrás percibir esto, ya que la multitud de turistas sólo buscan la foto en la casa de Anna Frank, caminar por el pecado barrio rojo, entrar en el museo Van Gogh o en el mercado de las flores. Todos esos destinos son de obligada visita, pero si de verdad quieres vivir lo que a la gente engancha para quedarse a vivir y acoge a tantos extranjeros déjate perder por fuera de su anillo central.
  
Por supuesto visita sus iglesias y sus museos, pero no dejes de perderte entre sus canales, nosotros lo hicimos durante el día y medio que estuvimos allí y merece la pena, el recorrido que hicimos fue desde el museo van Gogh hacia el suroeste. Nos llevó a una zona bohemia donde los habitantes de la ciudad hacen su vida cotidiana y realizan sus compras en los mercados callejeros.
Por las tardes nos dio tiempo a visitar Zaandam, en una hora puedes ver todo lo que merece pena, es un lugar muy silencioso donde tras el tumulto de Ámsterdam, puedes encontrar una calma que puedes necesitar. Su famoso y colorido hotel es el epicentro de la ciudad, junto al bonito ayuntamiento al fondo.
 

Ámsterdam-Colonia

La vuelta a Múnich se acercaba, teniamos 1000km para llegar a nuestra casa, pero aun así teniamos previsto visitar Uttrecht para posteriormente recorrer y dormir en Colonia para hacerlo más ameno. 
Uttrecht se encuentra a escasas 2 Horas de Ámsterdam, y bien merece una visita o al menos una parada en el camino. Nosotros aparcamos en un parking junto a la entrada del casco antiguo y rápidamente vimos la belleza que acoge en sus calles esta pequeña ciudad. Tiene la peculiaridad de que la torre del reloj está separada de la catedral, debido a que hubo un tornado las separó.
Tras la visita obligada a la Dom, puedes pasear tranquilamente por sus adoquinadas calles y empaparte del encanto holandés.
Después de esta parada, Alemania nos esperaba de vuelta, está vez nuestra parada iba a ser Colonia. Mundialmente conocida por su preciosa catedral, bien merece un fin de semana para poder disfrutar cada centímetro de esta urbe. El ambiente juvenil-universitario de esta ciudad hace que cada metro que recorras te invada de un espíritu alegre y para contraste está su gran río –El Rin, el cual te da la calma y el sosiego. Que tras 9 días recorriendo Bélgica y Holanda nos merecíamos también algo de paz.


Nuestro viaje ponía punto y final, pero no podía ser de la mejor manera y con mejores vistas.
Hasta la vista vecinos.